Hoy voy a hablaros de los atentados terroristas y las respuestas de miedo que todo esto conlleva. Sé que es un tema complicado y delicado, pero creo que desde la psicología tenemos que dejar un espacio especial para hablar de todo esto.  Como siempre digo, el miedo es una respuesta normal ante una situación que interpretamos como una amenaza. Nos avisa de que hay un posible peligro que pone en riesgo nuestra vida.   El problema viene cuando el miedo nos impide funcionar con normalidad o provoca sufrimiento.  Con esto no quiero que nos sintamos culpables si tras los primeros días tras los atentados sentimos temor, ese temor que nos paliza. No somos débiles por ello, sólo demuestra que somos humanos.

 

Pero si sentimos miedo durante mucho tiempo puede entonces que condicione nuestras vidas…

Y no lo olvidemos, es uno de los objetivos del terrorismo. Yo normalizo, e incluso aconsejo,  permitirnos sentir miedo si es que realmente lo sentimos, pero también aconsejo darle un tiempo limitado. Y es que el temor no nos debe impedir seguir con nuestras vidas.  Es importante que el ciudadano continúe con su rutina diaria, que la normalice, porque si se limita, si restringe su vida, su nivel de adaptación psicológica será menor.

Es normal que los primeros días estemos más vulnerables y temerosos, pero os aconsejo que no dejéis de montar en avión por miedo a un posible atentado, que no dejéis de ir a conciertos, de subir al metro, de viajar por miedo a que os pueda pasar lo mismo.  De verdad, no evitéis ni limitéis vuestra vida.

 

Cuánto más evitamos más grande se hace nuestro miedo…

…Y cuánto más evitemos mayor será nuestra percepción de riesgo.

Creedme, es más probable morir de un infarto que en un atentado terrorista, pero el atentado nos asusta más.  Las estadísticas nos enseñan que son demasiado frecuentes las enfermedades de corazón, pero estas estadísticas no llegan tanto a nuestro cerebro como las imágenes y narraciones sobre víctimas y supervivientes de un atentado.  Cuando dedicamos una gran atención a eventos poco usuales, como el terrorismo o los accidentes de avión, estos se perciben como más habituales de lo que son realmente.

Hablaríamos aquí de miedo irracional:

Este miedo es el que sobreestima las probabilidades de llegar a ser víctima de un atentado.  Es importante que aquí utilicemos las estrategias de racionalizar la situación y valorar el riesgo real. Como os he comentado antes, es muchísimo más probable morir de un infarto, también es mucho más morir en un accidente de tráfico, en un incendio o morir ahogado. De ahí que os aconseje, una y otra vez,  que no limitéis vuestra vida. Entiendo y comparto el miedo, pero no nos podemos quedar sin vivir. Quizá, con los datos que os acabo de comentar, es más importante que os cuidéis y hagáis deporte para evitar los infartos, que no bebáis y no habléis por teléfono cuando estéis conduciendo, quizá así evitemos muchas más muertes que si limitamos nuestra vida por miedo al terrorismo.

 Dicho todo esto, ¿cómo superar el miedo a ataques terroristas?

¿Qué podemos hacer para que el miedo no condicione nuestra vida?

  • Pues algo muy importante es evitar de ver de manera reiterada las imágenes sobre las últimas noticias de atentados. No se trata de estar desinformado, sino de evitar exponerse demasiado a unas imágenes o informaciones que nos provocan un fuerte impacto emocional.
  • También es bueno, como he comentado antes, valorar el riesgo real y tratar de ser objetivos.
  • Es bueno hablar de nuestros miedos con otras personas. Es bueno para liberarse y para valorar la situación desde otros puntos de vista. No para recrearse.
  • Y muy importante: no cancelar planes, es decir, no evitar hacer cosas por miedo. Esto nos hace más vulnerables.

 

No podemos dejar a un lado nuestra vida por esos miedos que se transforman en: “Y si pasa cuando cojo el metro”, “Y si le pasa a mi hijo”, “Y si, y si y si…” Cada vez que nos metemos en esas dudas constantes nuestra angustia crece desorbitadamente.  Cada uno tiene sus maneras y sus formas para luchar contra el terrorismo, pero al miedo sólo se le gana viviendo.

 

Carlota de Sousa González.

Psicóloga Especialista en Clínica. M-23100

Psicosegovia y Psicosalud Alcalá

 

Dejar una Respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *